jueves, junio 22, 2006

MICHOACÁN COYUNTURA MAYO 5

Martes 2 de mayo. La prensa nacional da una gran difusión a la jornada obrera del 1° de mayo en México y a las movilizaciones y boicot de los migrantes en los Estados Unidos. En Milenio Diario aparece la encuesta de Demotecnia (María de las Heras) que da tres puntos de ventaja a Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador.

Miércoles 3 de mayo. Reforma da a conocer su encuesta post debate, en la que la ventaja de Calderón sobre AMLO se amplía por la no participación de éste en el debate. San Salvador Atenco, otra vez. Un grupo de comerciantes ambulantes trató de instalarse en un mercado público en Texcoco para vender flores. La policía de la localidad trató de desalojarlos, e intervino en apoyo de los floristas el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco, los famosos macheteros que en 2002 impidieron la construcción del nuevo aeropuerto internacional de la ZMCM. Estos rechazaron a la policía y bloquearon la carretera Texcoco-Lechería. Ello derivó en cruentos enfrentamientos entre policías estatales y federales y vecinos de San Salvador Atenco que fueron transmitidos en vivo por las principales cadenas de TV. Un adolescente de 14 años perdió la vida, de acuerdo con los reportes oficiales, al estallarle en el pecho uno de los cohetones utilizados por los macheteros para agredir a los policías. Por la noche, Consulta Mitofsky difunde en Televisa los resultados de su encuesta mensual: FC 35%, AMLO 34% y RM 27%.

Jueves 4 de mayo. Poco antes de las 7 de la mañana la TV y la radio empiezan a cubrir en directo la entrada de las fuerzas policiales a San Salvador Atenco con el fin de rescatar a entre 11 y 15 policías de diversas corporaciones que habían sido secuestrados durante los hechos de ayer. Es notoria la reducida resistencia de los campesinos y habitantes de esa comunidad en comparación con los sucesos de ayer. En menos de dos horas la población se encuentra bajo el control policíaco y se anuncia la detención, entre miércoles y jueves, de más de 200 personas (entre ellos el líder Ignacio del Valle) que serán acusadas de diversos delitos del fuero común y del fuero federal. En la ciudad de México, grupos estudiantiles y seudo estudiantiles, tradicionalmente bases de apoyo del EZLN y de las protestas globalifóbicas, efectúan bloqueos en varias avenidas importantes como medida de presión para que el GDF sirva como interlocutor ante las autoridades federales y del Estado de México para la liberación de los detenidos y la salida de las fuerzas policíacas de Atenco.

Los acontecimientos de las dos últimas semanas muestran un cambio notorio en la conducción de la política interior del gobierno de Vicente Fox. Durante más de 5 años no se recurrió al uso de la fuerza pública para solucionar conflictos sociales pero desde el 20 de abril en el Puerto de Lázaro Cárdenas se cambiaron las negociaciones políticas por el uso de los garrotes. Lo extraño de este cambio es que ocurre en el año de salida de la actual administración federal y en plena efervescencia electoral.

Los sucesos de San Salvador Atenco confirman que lo ocurrido en el puerto de Lázaro Cárdenas no fue un hecho aislado sino que ambas medidas están enmarcadas por un tardío esfuerzo de demostrar que el régimen foxista tiene la fuerza y la decisión para usarla. El problema estriba en que no se alcanza a percibir cuál es la finalidad, a estas alturas del partido, de decidirse a bajar el panal a escobazos. En los regímenes priístas previos al de CSG, se acostumbraba, en los meses previos al cambio de estafeta, que el presidente saliente anunciara la devaluación del peso frente al dólar a efecto de que el presidente entrante pudiera manejar las finanzas sin el trauma de una devaluación en los primeros meses de su administración. No queda claro si estas acciones de Fox y la PFP buscan allanarle el camino a Felipe Calderón, desactivando focos de resistencia social que pudieran complicar el arranque de su administración (lo que implicaría que desde la Presidencia se ha comprado la versión mediática de las últimas encuestas) o bien (en ese mismo escenario) es un ensayo de las acciones que tendría que llevar a cabo la PFP ante un escenario de un posible conflicto poselectoral.

Otra posibilidad sería que la de ayer sea simplemente una muestra más de la inoperancia de las autoridades federales y de la falta de profesionalismo de las fuerzas policíacas de nuestro país. Aquí también se da el caso, como en Michoacán, de que tanto el gobierno local como el estatal, representan a partidos distintos al del federal. Si se tratara de esta posibilidad (la de una pifia más) resultaría especialmente preocupante ante unas elecciones federales que se prevén especialmente reñidas y darían cuenta de que en Los Pinos están más atentos a los éxitos judiciales de la Señora Marta Sahagún y al fortalecimiento de su candidato, que a la posibilidad de incendiar a varias regiones del país recurriendo al uso de la fuerza.

También resulta claro que la violencia en Atenco - Texcoco fue una nueva expresión del México bronco, en el que ciertos sectores de la sociedad han dejado de considerar a las autoridades de los tres órdenes de gobierno como interlocutores válidos, y no rigen sus acciones por el marco del derecho sino por sus propios intereses sean estos laborales, comerciales, ideológicos, políticos o incluso religiosos. Este hartazgo social no ha encontrado cauces de expresión en un país que no termina de consolidar la transición a la democracia y en el que conviven instituciones y formas políticas del autoritarismo, con instituciones, formas y medios de la globalización, en un marco jurídico que no da para mucho más.

Por otro lado hay que resaltar el abordaje que los medios de comunicación dieron a los acontecimientos del día de ayer. La cercanía de Atenco y Texcoco con la ciudad de México posibilitó que se cubriera en vivo y en directo la zacapela. Las escenas en que los macheteros golpeaban inmisericordemente a dos policías caídos sensibilizaron a la opinión pública, que en muchos medios de comunicación exigían hasta la entrada del Ejército. Esas escenas y las de mujeres amenazando con machetes a reporteros y fotógrafos de varios medios incluso hicieron palidecer a las protestas de otros periodistas por las agresiones que sufrieron por parte de los cuerpos policíacos que tomaron por asalto una casa (¿habría orden de cateo?) en Texcoco para capturar a quienes se habían parapetado en ella. Notable fue el tono que utilizó Joaquín López Dóriga en su entrevista al gobernador Enrique Peña Nieto. No hubo la agresividad mostrada con LCB ni preguntas del tipo: ¿tiene usted las manos manchadas de sangre? o ¿sigue usted siendo gobernador?

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